La frase de la semana

La frase de la semana:
"Todos los días tienen algo bueno que te encantaría que se repitiese"

sábado, 16 de noviembre de 2013

Y la tabla tenía razón...


Os hablé hace un tiempo de la Tabla China de la Concepción, y os decía que según esa tabla estoy embarazada de una niña. Y así es. No quiero decir con esto que la tabla sea fiable, pero en mis tres casos ha acertado.
Y si la pregunta es si estamos encantados, la respuesta es que sí, y mucho. Hace poco me decía la madre de un compañero de mi hijo mayor que no conocía el caso de nadie que se hubiese quedado con ganas de un niño, pero sí muchos casos de matrimonios que teniendo sólo niños se habían quedado con ganas de la niña. No puedo estar más de acuerdo.
Te aferras a cualquier argumento porque es algo que no está en tus manos decidir, que lo que tenga que ser será y además no puedes cambiarlo, pero reconozco que mi lado cursi me pedía a gritos llenar la casa con cosas rosas, princesas, lazos…
Pero con lo que nos quedamos de esta noticia es con haber podido compartirlo con los niños. Los dos pudieron estar con nosotros, y si bien es cierto que el pequeñajo lo vivió, puede ser que en un futuro no se acuerde, pero el mayor, a sus 4 años, miraba para la pantalla como si estuviese viendo un milagro. Al principio le preguntábamos quién era y decía “el bebé nuevo”, sin saber muy bien lo que estaba viendo, pero cuando se pudo distinguir bastante bien su cara, los ojos,  y de repente movió un brazo, dijo en voz bien alta “¡me está saludando!”. Cada vez que lo pienso se me ponen los pelos de punta. Cuando escuchó su corazón sonrió ampliamente y preguntó “¿me va a hablar?”…

Os cuento esto porque os recomiendo que llegado el momento, y si tenéis la oportunidad, hagáis lo mismo, y porque pienso que todo lo que se haga desde que el bebé está en la barriga hace que los hermanos estén más unidos cuando crezcan.

Me comprometo a empezar sección "rosa" inspirada en la pequeña.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Un paréntesis



Hace ya un tiempo hablaba con una abuela que me decía, quejándose, que las mujeres de su tiempo estaban en su mayoría, frustradas por todo lo que no pudieron hacer. Y recalcó, no por todo lo que hicieron, sino por todo lo que no pudieron hacer.
Me decía que no había podido trabajar para cuidar de la casa y de los niños, que se encargaba de todo, de que hubiese siempre dos platos de comida, de que hubiese siempre yogures en la nevera, de que la ropa estuviese siempre lista, de estar arreglada cuando llegase su marido por si salían a pasear… Pero que no pudo trabajar fuera de casa, que no pudo aportar un sueldo, que no pudo hacerse un currículum…
A ello le respondí que la de la liberación de la mujer flaco favor nos hizo. Muchas de nosotras trabajamos porque no nos queda más remedio, porque el sueldo de nuestros maridos, ni exprimiéndolo, es suficiente para  llegar a fin de mes. Trabajamos muchas horas fuera de casa, nuestro sueldo es lo comido por lo servido porque se lo llevan, a veces casi íntegramente, las guarderías; tenemos que idear comidas sanas porque sólo hay tiempo para platos únicos; la ropa la planchamos justo antes de ponérnosla por lo que la pila de ropa, sumada a la limpieza justita, hacen que no quieras que suba nadie a casa…
Esa es nuestra vida todos los días, y para colmo, los niños vuelven enfermos de la guardería día sí día no, por lo que al caos diario le tienes que sumar el ir de casa en casa dejando a los niños para que alguien nos los cuide mientras vamos a trabajar…
¿Acaso mi vida, por el hecho de tener un puesto de trabajo, es mejor que la de esa abuela? Ojalá España fuese como otros países y pudiese pedirme una excedencia de tres años para encargarme yo de mis hijos…
Quejas a un lado, España no es así, o al menos ahora no estamos en esa situación, así que mis últimas semanas han sido un no parar continuo; más de lo habitual, me refiero. Una enfermedad tras otra, por suerte nada grave, es lo que ha hecho que no haya encontrado ni un hueco para escribir.
Pero eso no quiere decir que no haya hecho cosas…
Os las iré colgando estos días al ritmo que mi entorno me deje…

martes, 22 de octubre de 2013

Marcapáginas



Comienzo hoy por dejaros una manualidad sencilla:

Material necesario básico: cartulina de colores y forro adhesivo para libros.
Material extra: colores, ceras, rotuladores, gomets, acuarelas, pegatinas, fotografías... (cualquier cosa que se os ocurra para decorarlo).

Se trata de que del tamaño que os guste (yo suelo utilizar dos dedos de ancho y para el largo el ancho de la cartulina si es tamaño folio) hagáis que los pequeños hagan un dibujo sobre ese trozo de cartulina.  

Si las fieras son pequeñas pueden adornarlo pegando gomets, o podéis hacer vosotros algún dibujo para que ellos hagan maragatos por encima o lo coloreen… 

Otra variante que queda muy bonita es que peguen en la parte superior una foto suya de carnet. 

Una vez decorado sólo tenéis que “forrarlo” con forro adhesivo, por delante y por detrás, dejando unos 3 milímetros de margen (esta parte sí tenemos que hacerla los padres).

El resultado es muy vistoso...
Ya terminado con el forro puesto. Hecho con dibujos de niños. Cartulina recortada con tijeras en zigzag.
Hecho con Gomets por una de mis fieras.


Reconozco que este lo he hecho yo...





Manualidades para días de lluvia



En una ciudad como La Coruña donde no para de llover, se agradecen todo tipo de ideas sobre cómo entretener a los niños en casa (a falta de parques a cubierto). Muchas veces busco información pero poco encuentro que se pueda hacer con dos niños a la vez de edades, para esto, muy diferentes (2 y 4 años).

Normalmente son complicadas y son los padres los que realmente hacen más trabajo que los niños, y si no lo son, requieren del uso de material del que, por lo general, no disponemos en casa. Otro factor negativo añadido es que muchas veces se trata de cosas caras…

Por ello, como soy muy chapuzas y a la vez una gran entusiasta de hacer manualidades con mis fieras, abro hoy una sección de manualidades low-cost para padres manazas.  A continuación os dejo unas fotografías de las últimas que he hecho, y poco a poco iré dándoos más ideas (según se me vayan ocurriendo, claro).

¡Espero que os sirvan de ayuda!