La frase de la semana

La frase de la semana:
"Todos los días tienen algo bueno que te encantaría que se repitiese"

domingo, 10 de abril de 2016

Niños con atención dispersa

No siempre escribo porque muchas veces creo que no hay nada que pueda compartir que sea novedoso, o atractivo… Pero hoy me he dado cuenta de que la verdadera razón por la que empecé este blog no era esa, y por ello me abandoné.
Empecé este proyecto por pura diversión, como una vía de escape, de relajación, como una forma de plasmar como recuerdo personal aquellas cosas que hacía con mis hijos… Pero cuando empecé a tener visitas y a ver que la gente compartía mis fotos en facebook, empecé a hacer caso a "peticiones", a publicar lo que se esperaba que publicase, a tomar como modelo a otros blogs parecidos…
Y La ciudad de mis peques perdió su esencia.
Hoy me he dado cuenta, he abierto los ojos, y he decidido volver a ser yo, volver a compartir aquello que a mí me gusta o me parece que puede resultar interesante o útil a otras madres, o aquello que simplemente quiero que mis hijos vean cuando sean mayores y naveguen ellos solos por la red.

Y aquí vamos, hoy voy a hablaros sobre la ATENCIÓN, "problema" que trae de cabeza a muchas familias.

A rasgos generales, la falta de atención en edades tempranas es un mal común. Prácticamente todos los niños tienen problemas de atención, y ¿por qué? Muy fácil, porque son niños. Así de simple. La atención, como todo, se trabaja, se educa, y si bien es cierto que los factores genéticos influyen y por lo tanto, tarde o temprano más o menos todos los niños acaban corrigiendo la falta de atención, hay otros casos en que necesitan la ayuda de un neurólogo o un pedagogo.
Estos casos extremos son los famosos TDA y TDAH. Son los padres y profesores los que detectan rasgos asociados con estas patologías, un neurólogo el que los diagnostica y un pedagogo el que los trata (a veces ayudado por fármacos). Pero en estos casos no voy a entrar ya que cada caso es diferente y cada niño necesita un tipo de ayuda.

De lo que quiero hablaros es de los niños con atención dispersa.
Así dicho parece un caso clínico, pero no es nada más que (por lo que vengo observando y hablando con muchas familias) un mal común.

Los niños con atención dispersa son niños completamente normales pero que les cuesta mantener la atención ante determinadas tareas, les cuesta más estar sentados y tener la mente en una sola cosa, y les cuesta controlar los tiempos. Ejemplos de la vida cotidiana: van del salón al cuarto de baño a lavarse los dientes y por el camino encuentran otra cosa más interesante, la cogen, y ya se han olvidado de los dientes; no acaban las tareas de clase a tiempo no porque no les salgan, sino porque empiezan mucho más tarde que los demás porque se entretienen con otra cosa; ante situaciones de desfogo, se ponen muy nerviosos y alterados.

¿Os suena? Seguramente estéis pensando que a vuestros hijos les pasan todas estas cosas, y es que como os digo, es un mal común.

No pasa nada si a vuestro hijo le sucede esto, lo malo es cuando lo dejamos pasar y no le enseñamos a trabajar la atención. Y ¿por qué? ¿Qué efectos puede notar nuestro hijo si no le enseñamos a mantener la atención? Les costará memorizar las lecciones cuando tengan que estar varias horas seguidas en la silla,  les costará aprender enfrentándose a hipótesis (al no resolverlas con rapidez se rendirán con facilidad y además les costará canalizar la frustración), serán desordenados, se les etiquetará como malos estudiantes sin necesidad de ser así, etc.

Podría seguir con una larga lista de problemas, pero prefiero pasar a los beneficios de ser una persona atenta: un niño "atento" sabe estar sentado en su silla durante toda la clase, sabe estar callado y respetar los turnos de palabra, sabe escuchar, controla el tiempo y lo reparte mejor en los exámenes, empieza sus tareas a tiempo por lo que evita llevarse deberes a casa, es, por lo general, más tranquilo, y tiene por tanto menos episodios de pataletas, caprichos... Fuera del entorno escolar un niño atento suele obedecer más veces a la primera, suele hacer las cosas seguidas sin abandonar esa tarea hasta que la termine (cuando empieza a vestirse lo hace sin que tengamos que repetir veinte veces "vístete"), suelen ser más ordenados...

¿Cómo enseñar a los niños a ser más atentos? Utilizad juegos en los que claramente se vea el principio y el fin de la actividad, juegos que obliguen a que fije la vista y analice lo que vea. Unos ejemplos:

Puzzles: ayudan a la concentración y a ver claramente el principio y el fin de una actividad.
Buscar las diferencias: estimulan la concentración, ayudan a canalizar la frustración.
Laberintos: favorecen la memoria a corto plazo.
Buscar la pareja con cartas: ayudan a estimular la memoria visual.
Enfilar collares siguiendo una serie: favorecen la concentración y la motricidad fina.
Colorear con números: mejoran la capacidad de asociación.
Colorear siguiendo un patrón: las mandalas son un ejemplo estupendo.
Los juegos de mesa en general.
Lectura de libros "busca y encuentra".

Por si acaso andáis escasos de material en casa, con escribir en Google Imágenes "fichas atención" encontraréis un montón de imprimibles muy divertidos para niños.

¡Notaréis la mejoría enseguida!



domingo, 13 de marzo de 2016

Potenciar lo positivo

Me acuerdo de cuando este blog era un poco mi vía de escape... Encontraba todas las semanas un ratito para escribir y poner en orden las cosas que tenía en la cabeza y lo que hacía en casa con los niños. Pero una no siempre puede hacer todo lo que quiere y mi vida estos últimos meses ha cambiado un poco.
Tras un gran susto que nos dio "el abuelo socio" (así lo llaman los niños), que por cierto quedó en más o menos nada y ya lo tenemos otra vez dando guerra, hemos decidido hacer cambios en la familia. En casa los cinco llevábamos siempre una dieta buena, pero ahora mejor, procurábamos hacer ejercicio, ahora es una obligación, y yo particularmente intentaba ser realista y así optimista para llevar un vida calmada, y ahora es un leitmotiv, una filosofía de vida. Vive alegre y muy tranquilo porque lo que tenga que ser será. Nunca sabes cuándo te va a tocar así que DISFRUTA.
Y enseña a los niños a disfrutar y recordar los mejores momentos. El cerebro vive de recuerdos y los pensamientos modifican nuestro estado de ánimo. Si enseñamos a nuestros hijos a recordar lo bueno del día, se acostarán más felices, dormirán mejor, y se despertarán sonrientes.
Me parece tan importante ver el lado bueno y positivo de las cosas siempre con una sonrisa que quiero compartir estas pequeñas cosas que hacemos en casa, estas pequeñas intimidades familiares:

Antes de cenar nos sentamos en la alfombra del salón y jugamos con una marioneta (sólo una) a "lo mejor del día". El que tiene la marioneta dice levantándola y moviéndola "Lo que más me ha gustado del día es...." y ahí es cuando se explaya un poquito. Los demás tenemos que estar calladitos escuchando. Con esta actividad trabajamos muchos aspectos como la interacción (es esencial respetar el turno de palabra, mantener silencio y escuchar), canalizar la frustración (para ellos es frustrante que no les toque hablar de primeros, pero tienen que aguantarse), producción oral (intentar hablar y que se te entienda, ni para el cuello de tu camisa ni a gritos, sin ponerse nervioso), controlar la motricidad (aprender a estar quietos mientras escuchamos), la atención (hay que enseñarles a escuchar con atención, sin estar pensando en qué voy a decir yo).

Estas pequeñas actividades hacen sacar lo mejor de los niños, su lado feliz, les recuerda que el día ha sido bueno, que tienen motivos para sonreír, que tienen un entorno que les escucha con quienes pueden compartir lo que tienen en la cabeza...
Y como toda actividad constante que se hace con niños, todo acaba dando frutos...Ya en cama, con el beso de buenas noches, los niños nos dicen con qué van a soñar, y siempre, siempre, empiezan diciendo "que ha sido un día guay, y que mañana...."
Así da gusto acabar el día.



Otra pequeña actividad para los peques que están empezando a escribir y que hacemos en casa es escribirnos notas. Los niños han hecho una "casa-buzón" con una caja de cartón y ahí nos dejamos notas, cosas sencillas, mensajes cariñosos... Así practican lecto-escritura, refuerzan la memoria (deben acordarse de vez en cuando de ir a mirar si hay algo en el buzón), trabajan la paciencia, canalizan la frustración, etc... Vamos, un cúmulo de ventajas.
Aquí os dejo unas fotos de estas preciosas chapuzas, hechas por completo por los niños.





martes, 16 de febrero de 2016

PAN CASERO DE NUECES

¿Un poquito de pan?






































Últimamente no leo más que propiedades y propiedades de los alimentos, y en este caso el pan, sobre todo, es buenísimo para el placer. Te hace salivar al verlo, te hace sonreír, inunda la casa de un olor riquísimo… Engorda, sí, pero también quita el apetito al sentarse a la mesa (ya has picoteado tanto pan que casi no tienes hambre).
Su consumo tiene tantas ventajas que podríamos decir que las propiedades del pan son sobrenaturales.

Aquí os dejo una riquísima receta de pan de nueces casero:

Ingredientes:
300 ml. de agua
500 gr. de harina
1 sobre de levadura
10 gr. de sal
50 gr. de nueces
Elaboración: Mezclar bien os ingredientes secos (excepto las nueces), después el agua, y por último las nueces. Hornear 1 hora a 170º.



miércoles, 10 de febrero de 2016

Careta de escayola de caballo


Esta vez reconozco que se nos fue la mano...bastante.
Uno de los niños, el de las grandes ideas, estaba empeñadísimo en ir disfrazado de caballo. No había forma de convencerle de que cualquier otra opción era bastante más fácil de conseguir, sobre todo porque ni recorriendo todas las tiendas de la ciudad encontramos un disfraz de caballo.
Pensamos que otra opción era aprovechar un cuerpo marrón de un disfraz de oso que teníamos y comprar un gorro de caballo, pero tampoco, encontramos de oso, de lobo, de cerdo, de cocodrilo, de jirafa..., pero de caballo nada.
La verdad es que el niño tenía tanta ilusión y dio tantas vueltas a la mesa del comedor a cuatro patas practicando para el disfra, que no podíamos quitarle la ilusión.
Así que mi marido y yo nos pusimos manos a la obra.

En primer lugar recortamos una botella de trina, la rellenamos de papel de periódico y tapamos también muy bien el canto para que no cortase. Cubrimos la cabeza con papel de periódico, dándole forma redondita con cinta de carpintero, apoyamos la botella en la frente, y unimos con más papel de periódico la botella al gorro de papel.
la razón por la que hay que usar para este tipo de manualidade cinta de carrocera (de carpintero) es porque sobre ella podemos pintar y aplicar cola blanca, cosa que no podríamos hacer sobre otro tipo de cintas plásticas. Una vez que la forma estaba hecha cubrimos todo con el "mejunje" Art Attack (copiado del programa: cola blanca y agua a partes iguales) y sobre él fuimos poniendo tiras de papel de periódico. Hicimos varias capas y lo dejamos secar hasta el día siguiente.
Cuando estaba todo bien seco, le pusimos al peque una bolsa de plástico cubriendo el pelo, y cubrimos todo con varias capas de tiras de venda con escayola (sólo hay que recortarlas y humedecerlas en agua). La escayola seca pronto, y ayudados por un secador en media hora teníamos lista la careta.
Después, lo que se ve en la foto, pintura, orejas con goma eva (pegadas con silicona caliente) y crin de lata gorda (Pegada también con cola).


Para sujetar la goma elástica del cuello, mi marido hizo dos agujeritos con la Dremel.
El resultado, una preciosidad. Económico, relativamente fácil de hacer, y sobre todo, muy original.
Podéis utilizar este tipo de sistema para conseguir cualquier forma; sólo tenéis que echarle imaginación y pensar qué podéis reciclar para utilizar de base hasta conseguir la forma deseada.













Un consejo, para esto y para muchas otras cosas: el libro de manualidades de Art Attack (nosotros lo cogemos en préstamo en las bibliotecas con frecuencia).


martes, 19 de enero de 2016

Talleres y actividades en La Coruña

Hay quien reniega de los grupos de Whatsapp, pero la verdad es que yo encuentro muy útiles algunos de ellos. El otro día una madre de la clase de una de mis fieras mandó un whatsapp al grupo de padres de la clase avisando sobre un evento de música infantil; otro día, en el grupo de padres de la clase de otra de mis fieras colgaron la foto de un cartel que anunciaba una fiesta infantil en un centro comercial. No pudimos ir ninguno de los dos días, pero me habría encantado, sobre todo porque creo que los niños agradecen estar con sus compañeros de clase fuera del entorno escolar.
Así que por colaborar un poco con padres desesperados que quieren entretener a sus hijos, aquí os dejo unos links con las actividades a las que vamos nosotros.

Para familias amantes de la música:
Podéis disfrutar de la Orquesta Sinfónica de Galicia en el Palacio de la Ópera asistiendo a los Conciertos en Familia. El precio de la entrada es 4 € para mayores de 4 años. Se trata de los mismos conciertos que la Orquesta prepara para las visitas escolares; por ello, son siempre muy amenos e incluyen explicaciones, escenificaciones o bailes, y los niños participan de forma activa en el concierto obedeciendo al director. El próximo será el 20 de febrero. Podéis encontrar toda la información en http://www.sinfonicadegalicia.com/programacion/categorias/conciertos-extraordinarios/?event_start_after=today.

Bajo el nombre "Do, Re, Bip" el MAC (Museo de arte Contemporáneo) ofrece también "Conciertos didácticos" (acceso libre hasta completar aforo). La música es la conductora del evento y los niños son los verdaderos protagonistas. Participan y se involucran en el espectáculo de manera cercana (dicho incluso de forma literal ya que pueden sentarse en el suelo pegados al escenario). El próximo concierto, este domingo a las 12:30. Tenéis el calendario en http://www.mac.gasnaturalfenosa.com/portfolio-items/re-bip-conciertos-didacticos/?portfolioID=633.

Para los amantes de la ciencia:
Los tres museos científicos de La Coruña (Domus, Casa de las Ciencias, y Aquarium) ofrecen una gran variedad de actividades, talleres, y cursos para niños. Tenéis el calendario completo de los tres museos, incluidos los precios y días gratuitos en http://mc2coruna.org/es/actividades.html. Desde mi punto de vista, son actividades muy entretenidas e interesantes, pero la edad está bastante restringida y en algunos casos tiene que entrar un adulto por cada niño.

Para los amantes de los cuentos:
Las bibliotecas públicas de la ciudad ofrecen sesiones de cuenta cuentos organizadas por edades. Son sesiones gratuitas hasta completar aforo para las que hay que inscribirse previamente. Tenéis toda la información en http://www.coruna.es/servlet/ContentServer?argIdioma=es&c=Page&pagename=Bibliotecas20%2FPage%2FGenerico-Page-Generica-UnaColumna&cid=1383012966018

Para creativos y mañosos: la Bebeteca de Biblioteca de la Diputación organiza talleres de plastilina y experimentos (sábados alternos) para niños de entre 4 y 6 años. Son gratuitos hasta un máximo de 15 niños, y no tiene que quedarse ningún adulto con ellos. Hay que apuntarse semanalmente y podéis hacerlo por teléfono. Tienen prioridad los socios de la biblioteca. La agenda la tenéis en: http://www.bibliotecaspublicas.es/bpd--coruna-ij/imagenes/Word_Pro_-_Talleres_animados_16.pdf


martes, 29 de diciembre de 2015

Aprender a expresarse: Lecto-escritura


Últimamente he leído muchos artículos en los que se habla de los problemas que existen entre padres e hijos adolescentes. Por suerte padres e hijos cada vez se llevan mejor, pero por desgracia cuando hay problemas suelen ser más graves y difíciles de solucionar. La gran mayoría de padres, profesores, psicólogos y pedagogos coincidimos en que muchos de esos problemas tienen su origen en la falta de comunicación.  ¡Cuántas veces no oímos a muchos padres decir “si le hubiese escuchado”, “si me lo hubiese contado”, “yo podría haberle ayudado”!
Es cierto, muchas veces podemos ayudar a nuestros hijos, pero sólo si sabemos qué les pasa. Son adolescentes y por lo tanto vergonzosos, así que si quieres saber qué le pasa a tu hijo tendrás que averiguarlo sin preguntarle directamente y siempre respetando su intimidad, sus cosas, su sitio, su espacio. ¿Cómo hacerlo?... Por suerte aún me quedan años para seguir leyendo…
Por lo de pronto, se me ocurre que debo contribuir a favorecer la comunicación con mis hijos, que debo ayudarles a aprender a expresarse (ojo, no enseñarles, sino ayudarles a aprender), a compartir sentimientos, miedos y preocupaciones.

La comunicación es, por definición, la forma de expresarse mediante un código común entre emisor y receptor, que busca la comprensión entre ambos. El problema en la adolescencia es que muchas veces padres e hijos no usamos el “mismo” código. Y ¿por qué no empezar por ahí? Practiquemos con nuestros hijos desde que sean pequeños a expresarnos, ellos y nosotros, enseñémosles la importancia de saber expresarse bien y de interpretar las formas de expresión de los demás, sea la que sea la que ellos elijan.
Desde muy pequeños todos nos expresamos, cada uno con nuestro mejor lenguaje. Y este lenguaje se escoge de forma individual.
Hoy en día se reconocen estos diferentes tipos de lenguaje: verbal (oral y escrito), plástico, musical, gestual, audiovisual, lenguaje de las tecnologías de la información y la comunicación. Es tal su importancia que la Educación Infantil en todos los países trabaja todos estos tipos de lenguaje.
Los niños están en continuo aprendizaje pero sobre todo son un libro abierto, hablan hasta que les pedimos que se callen, son sinceros hasta que les reprimimos, muestran sus sentimientos constantemente hasta que, sobre todo en público, les pedimos que los oculten.
Si desde pequeños les dejamos que se expresen, cada uno con su lenguaje, de mayores les costará menos abrirse con nosotros, contarnos sus problemas, sus preocupaciones. Pero deben ser ellos quienes decidan según sus preferencias el medio de expresión, sin obligaciones ni imposiciones.
El primero de los lenguajes mencionados, el verbal, es al que se le dedica mayor número de horas en el ámbito escolar debido a que se entiende como de uso común para todos los ciudadanos. Para mí su importancia es enorme (la grandiosidad del poder de las palabras) en todas las etapas de la vida: en los exámenes en el colegio, a la hora de redactar tu currículum, al escribir un email de trabajo…
Pero como en casa del herrero cuchillo de palo…: a mi hijo de 6 años le aburre escribir. Lo hace, y bien, y además obedece, pero no le gusta. Opino que con seis años no sirven ni “pues lo haces sí o sí” (recibes el efecto contrario), ni “pues es muy importante aprender a leer y a escribir” (con seis años no se ve esa importancia). Lo que se debe hacer es conseguir que le vea realmente la utilidad a escribir (que se la vea él, no tú), y si de paso le acaba gustando, pues estupendo.

Aquí os dejo hoy una serie de actividades que podéis hacer para practicar lecto-escritura con vuestros hijos:

  •       Hacer la lista de la compra. Si quieren sus cereales favoritos tendrán que escribirlo en la lista, y una vez en el supermercado, tendrán que ir leyendo y tachando.
  •       Postales de Navidad. Sale barato (unas postales y unos sellos), es divertido, es una tradición que compartir entre personas de distintas edades (pueden mandar postales a amigos, a los abuelos, etc.)
  •        Carta a los Reyes Magos. Creo que aquí no hay nada que explicar.
  •      Etiquetas con nombres. Aprovecha la cena de Nochebuena para que escriban el nombre de los invitados y los coloquen encima del plato de cada uno.
  •       Whatsappea: seguro que no hay nada que le guste más a tu hijo que tu móvil. Dale el premio de vez en cuando de que escriba un Whatsapp a tu marido o a tu mujer diciéndole “te quiero”, con todas las letras. Le encantará leer la respuesta.





martes, 17 de noviembre de 2015

Coloca el sobremesa en el medio de la casa

Según el real Decreto 1513/2006, de 7 de diciembre, por el que se establecen las enseñanzas mínimas de la Educación Primaria, las competencias básicas son aquellas que debe haber desarrollado un joven al finalizar la enseñanza obligatoria para poder lograr su realización personal, ejercer la ciudadanía activa, incorporarse a la vida adulta de manera satisfactoria y ser capaz de desarrollar un aprendizaje permanente a lo largo de la vida.
Según la Unión Europea las competencias básicas son ocho: competencia en comunicación lingüística, competencia matemática, competencia en el conocimiento y la interacción con el mundo físico, tratamiento de la información y competencia digital, competencia social y ciudadana, competencia cultural y artística, competencia para aprender a aprender, autonomía e iniciativa personal (competencia que enseña a ponerse en el lugar del otro y a aumentar la autoestima).

Suena bien, ¿verdad?

Según esto, nuestros hijos acaban la enseñanza obligatoria con ciertos conocimientos globales de todo, algo de cultura general, tienen directrices para tomar decisiones y encauzar su vida por donde quieren de forma tolerante, justa, pacífica.
Pero la realidad es que cuando acaban la enseñanza obligatoria en gran medida tenemos en casa a adolescentes de los que no sabemos de la misa la media, con vidas paralelas a su familia, e incluso vidas que sus propios amigos desconocen. La adolescencia es una etapa de mucha vida interior en la que sin contar nada en casa, la mayoría de las veces por vergüenza, los chicos se hacen preguntas sobre todo y sobre todos. Unas veces ellos mismos, cuando se rodean de adultos que les guían de la forma adecuada encuentran respuestas. Otras veces, cuando los adultos que les rodean o no son realmente maduros, o les descuidan y no les dedican el tiempo necesario, o simplemente no saben escucharles, estos adolescentes buscan un oído en otra parte.
Es una etapa de incomprensión porque ni ellos mismos se comprenden, de no aceptación porque ni ellos mismos aceptan los cambios que sufren, de soledad porque no se atreven a verbalizar lo que tienen en la cabeza. Son por lo tanto muy vulnerables, y cuando se les da un dedo cogen el brazo, y basta con que unos minutos se sientan escuchados e importantes para que sean los mejores amigos de ese receptor.

Este fin de semana, tras los atentados despreciables de París, he escuchado a muchos padres llevarse las manos a la cabeza y preguntarse cómo puede ser que tantos jóvenes estén siendo reclutados por locos que lo único que quieren es que te suicides, y si eres mujer, que antes se hayan aprovechado todos sexualmente de ti. Nos parece todavía lejano, una locura, nos creemos que sólo pasa en otros países, un caso de cada mil..., pero en tu propia casa o en clase de tus hijos puede haber adolescentes que sin que nadie lo sepa, estén siendo reclutados.
¿Es algo "moderno"? No. Antes pasaba y sigue pasando con las sectas, sólo que antes el reclutamiento era más difícil y más fácil de detectar ya que el contacto tenía que ser presencial. Para que tu hijo acabase metido en una secta tenía que quedar con esa gente, pero ahora con internet, tu hijo puede tener contacto con yihadistas desde su dormitorio mientras haces la cena.

Suena fuerte y aterra, pero es así.

Hay padres ahora que prohiben que sus hijos utilicen el móvil, la tablet, el ipod... pero no creo que sea la solución. De hecho la prohibición puede hacer que se engrandezcan sus ganas de estar todo el día conectados. Lo que hay que hacer es enseñarles a usar las nuevas tecnologías, a detectar cuándo deben cerrar una página, a no tener dependencia de la comunicación con otras personas a través de internet.

Mi marido dice siempre, los niños tendrán para estudiar un PC en el medio de la casa, donde todos podamos ver en todo momento qué hacen. ¿No os parece una buena forma de controlarles? Es cierto que muchos necesitan llevar un ipad o una tablet a clase porque tienen libros digitales, pero para usar esos libros y esos recursos no tienen porque tener conexión a internet, así que pueden hacer los deberes y estudiar ellos solos sin excusas. Aún así, es bueno instalarles un buen control parental, y si no sabéis ni cuál ni cómo hacerlo normalmente el departamento informático de los centros puede orientaros y ayudaros en esto.Y para su disfrute personal, si consultan páginas sobre sus gustos, sus hobbies, sus ídolos, o sus equipos de fútbol favoritos, no tienen nada que esconder. Hay que enseñarles que pueden hacerlo en el salón aunque todos veamos lo que hacen.

Estas son algunas de las ventajas de tener sólo un ordenador sobremesa en casa para uso de los hijos, y colocado en zonas comunes:

  • aprenden a compartir y no acaparar el uso del ordenador
  • evitas que vean imágenes de contenido sexual
  • no utilizarán la web cam
  • podrás controlar qué páginas ven y si son apropiadas
  • limitarás el uso del chat
  • potenciarás pasar tiempo en familia (es su turno con el ordenador, pero siguen estando en familia y pueden interactuar en las conversaciones)
  • si observas qué páginas miran, sabrás más de ellos (al ver qué contenidos leen, podrás hablar de más cosas con tus hijos)
  • te implicarás más en su formación (ves qué están estudiando en ese momento y tendrás más facilidades para ayudarles con los estudios si lo necesitan o para estimularles con las cosas que les gustan).