La frase de la semana

La frase de la semana:
"Todos los días tienen algo bueno que te encantaría que se repitiese"

viernes, 26 de junio de 2015

Vestido fresquito para verano. Fresh summer designer dress





Tan sólo cinco días. Cinco días es lo que he necesitado para hacer el modelo que veis en la foto y por duplicado. A veces las cosas sencillas que necesitan poco tiempo nos llevan un mundo, o directamente ni las empezamos. No hay como tener ganas de algo para hacer tiempo de verdad y conseguirlo. A veces el resultado es una chapuza pero lo intentas y disfrutas intentándolo. Y a veces el resultado te gusta tanto que hace que te cuestiones dejarlo todo y dedicarte a lo que realmente te gusta, a tus hobbies. Como madre quiero que mis hijos sean felices, y para eso tengo que ser feliz yo...





   Me apetecía vestir a mi hija y a mi sobrina iguales así que me puse manos a la obra. Me descargué el patrón de vestido con espalda descubierta de  www.ohmotherminediy.com y el de ranita con volante y los modifiqué un poco a mi estilo. No tenía mucho tiempo porque quería que los estrenasen el fin de semana así que los dejé sin mangas y el cuello y el volante los hice con lazo del pelo para acabar antes.
   Usar lazos del pelo para hacer detalles en una pieza es un recurso muy útil: no se deshilachan así que no tienes ni que sobrehilarlos ni andar haciendo pliegues... Con el mismo lazo que uses puedes hacer lazos para el pelo, broches para solapas y bailarinas..., e incluso usarlos como cintas al bies.
   El precio medio de cada conjunto 7€.
   ¡No vale la pena esperar a las rebajas!

domingo, 14 de junio de 2015

Pulpitos de salchicha

¿Queréis disfrutar haciendo con los niños una cena rápida y divertida?

Cortad salchichas a la mitad y haced cortes en vertical desde el lado que habéis cortado.  Meted las salchichas en agua hirviendo durante dos minutos y "voilà": tenéis pulpitos de cena (los "tentáculos" de las salchichas se rizan solos en el agua.



domingo, 7 de junio de 2015

(No) Me acuerdo de cuando jugábamos a..

Divertida. Ese el primer adjetivo que quiero que mis hijos digan de mí. Sé que anuncié, mal hecho, ser constante en escribir en este blog, pero es que tres hijos tan pequeños hacen que algunas temporadas no siempre logremos todo lo que nos proponemos. Si miro atrás y me paro a pensar todo lo que he hecho con mis hijos estas últimas semanas y busco cosas para compartir con otras madres, mucho no tengo, o al menos no en foto, pero no he parado de disfrutar de ellos. Por eventos familiares o simplemente por salir de casa porque el tiempo ha sido bastante bueno, hemos pasado largas horas al aire libre, tanto al salir del colegio como los fines de semana. Ha sido y está siendo muy cansado pero llego a casa cada día sabiendo que he jugado con mis hijos.
Entiendo que hay dos formas de estar en un parque: una forma pasiva (miras a tus hijos todo el rato y te dedicas a estar ahí por si se caen, a estar ahí para darles el bocadillo) y una forma activa (ser partícipe de sus juegos, como si fueses una más). Para mí la educación ideal es una combinación de ambos papeles: debes cuidarles y vigilarles pero también debes jugar con ellos sin acaparar a tus hijos, es decir, dando siempre prioridad a que jueguen con otros niños antes que con adultos. Hay también dos formas de estar en casa: estar dedicada a la casa, a la comida, a la colada, a dar de comer a los niños y pasarse el día así (hay siempre tarea suficiente para llenar las 24 horas) o saber poner, cada día, un PUNTO Y FINAL a todas esas tareas para que sobren horas para “enguarrar” con los niños y deshacer (partiéndose de la risa) gran parte de lo que acababas de hacer.
No se trata de hacer peleas de almohadas, ni de organizar una lluvia de harina en la cocina (como sucede en las películas), pero sí de perderle el miedo a hacer cosas con los niños que impliquen que después tengamos que recoger todo.
Hace poco uno de mis hijos dijo en alto que habíamos estado haciendo pasta. Y dijo bien: pasta, porque pasta era, pero no me aventuro a decir si tallarines, espaguetis, o una variedad nueva no comercializada. Quien lo oyó me dijo: ¿y te compensa? (con cara de “estás loca”). POR SUPUESTO que me compensa. Económicamente, obviamente no, pero personalmente sí.  Para nosotros fue una mañana extremadamente divertida cuando fuera no paraba de llover: se rieron muchísimo al ver los espaguetis saliendo, y les encantó ver la pasta colgada a secar  de la forma más estrambótica que se me ocurrió… Todas las noches, al acostar a los niños, hago con ellos un juego: hablamos por turnos y cada uno empieza siempre diciendo: “Lo que más me ha gustado del día es…”. Esa noche los dos en edad de hablar dijeron lo mismo: “Lo que más me ha gustado del día es hacer espaguetis con mami”.
Eso lo resume todo: hacer lo que sea CON MAMI. Vengo de una generación en la que las madres (la gran mayoría amas de casa y con todo el tiempo del mundo para jugar con nosotros) no jugaban con nosotros, eran unas meras cuidadoras, muy buenas, pero cuidadoras. Yo, como casi todas las madres de mi edad a las que les pregunto, no tengo ni un solo recuerdo de mi madre jugando conmigo. Y no es que no me acuerde, es que no jugaba conmigo jamás. Era una generación educada así (o maleducada así) pero de lo malo se aprende y por suerte somos muchas las que cada día ponemos un poquito de nuestra parte para cambiarlo y darles otro ejemplo a nuestros hijos.
Un humilde consejo: jugad con vuestros hijos, disfrutad de ellos y con ellos.



viernes, 1 de mayo de 2015

Palitos de parmesano y harina de garbanzo




Comemos con los ojos (unos más que otros), y si le sumas que la mesa está preciosa parece que comer te apetece más, que es algo más que un simple acallar el estómago, es "el momento del día", y después no te sientes culpable por lo que hayas podido engordar. Has disfrutado, estaba todo precioso...y eso es con lo que te quedas.
Os dejo aquí el resultado de una mañana de inspiración y tranquilidad, y de un "picoteo" bonito y sabroso.

Palitos de parmesano y harina de garbanzo.

Ingredientes:
150 gr. harina de garbanzo (la más barata en El Corte Inglés)
100 gr. de harina de maíz
1 cucharada de postre de levadura
1 cucharada de postre de sal
100 gr. de queso parmesano rallado
100 cl. de agua
4 cucharadas soperas de aceite de oliva
Elaboración:
Mezcla los ingredientes hasta conseguir una masa; dale forma y hornea a 180º 15 minutos.

   





































Esta receta y muchas más podéis encontrarlas en http://www.legumechef.com/es/las-recetas/libro-de-recetas



miércoles, 29 de abril de 2015

Sé tu marido por un día

   Siempre noté mucha diferencia entre las actrices de Hollywood y yo, pero hoy leyendo en la revista Elle una entrevista a Pe(nélope) he dado con LA DIFERENCIA.
   Dice, como decimos todas, que la maternidad le ha cambiado la vida, y puntualiza (y esto ya no lo decimos todas, sino sólo las famosas) que ahora su vida es mucho más tranquila, más calmada, vive más feliz y disfruta más del momento…  
   Justo al revés que lo que supone la maternidad para el resto de las mujeres: eres más feliz, sí, pero vives con muchísima menos tranquilidad, más apurada, y disfrutas mucho menos (por no decir que no disfrutas) de todos y cada uno de “los momentos”.
   Definamos en primer lugar “los momentos”. Tal vez para Pé un “momento” refiriéndose a su maternidad sea sentarse a jugar con sus hijos con todo limpio, recogido, la cena hecha y la ropa planchada. Para el resto de las mujeres un “momento” es: juegas con tus hijos un minuto, te levantas porque te acuerdas de que tienes que sacar carne del congelador, juegas dos minutos y te levantas otra vez para encender la lavadora (ropa que ya estaba lavada pero que hay que volver a lavar porque te olvidaste de colgarla).
   Está claro que quien puede pagar ayuda en casa disfruta mucho más de sus hijos por el simple hecho de tener más tiempo de calidad con ellos; pero el resto de las mortales, por nuestra felicidad y por la de nuestros hijos, ya que tenemos la suerte de pasar muchas horas al día con nuestros hijos tenemos que aprender a desconectar, improvisar más, y buscar como sea momentos de calidad para conseguir que de mayores tengan recuerdos de su madre simplemente jugando con ellos, cosa que muchos de nuestra generación no tenemos.
   Esta teoría la sabemos todas pero es difícil aplicarla. Y en este punto creo que debemos aprender de los hombres. Ellos viven más felices, en general, porque viven más relajados. Por poneros un ejemplo, nosotras jugamos con los niños pensando a la vez en qué hacer de cena. Ellos juegan y ni se acuerdan de la cena; sólo cuando el niño llora piensan “¿por qué llora? ¿tiene caca? ¿No? ¿Tendrá hambre? Pues voy a hacer la cena. ¿Qué hago? No sé, ya veré, depende de lo que haya”. Y ya está. Tan contentos; calman el tigre del estómago del niño, y a seguir jugando.


   Hoy os invito a que probéis a hacer el rol de vuestros maridos por un día. Hacedme caso, os iréis a la cama con todo revuelto, pero absolutamente felices.

viernes, 24 de abril de 2015

¿Cómo deshacerse de los peluches? How to get rid of teddy bears?



¡No más peluches por Dios!
Eso gritamos todos los padres desesperados cada cumpleaños... Abultan, no sabes dónde meterlos,  llenan todo de polvo... pero nos encantan y enternecen. Siempre hay algún oso en alguna tienda que parece que te mira sólo a ti, con esa carita... Y caes; lo compras, lo llevas a casa, pasa a ser uno más de la familia y cuando tu hija te pide jugar coges al oso, lo acaricias, lo acunas....
¿Pero cómo te deshaces de un peluche? Cuando un juguete está viejo, no sirve, no lo usan, ni lo quieren..., te da igual; compruebas si donarlo o si está para tirar y ya, no le das más vueltas. Pero el oso, otra vez... vuelve a mirarte con esa cara de por Dios no me tires, de sé que eres mayor pero te gustaría que fuese de verdad para que te diese un abrazo... Que no puedes.
Metes todos los juguetes en una bolsa de basura (grande y negra para que los niños no sepan qué hay ahí dentro) y los bajas al maletero para dejar en Cáritas, pero al llegar se asoma el hocico del oso por la bolsa y acabas donando todo menos los peluches. Piensas, "pobres, seguro que de noche lloran", "seguro que justo hoy me piden este peluche".... Todo por no aceptar que es a nosotras, a las madres, a las que nos cuesta deshacernos de los peluches y muñecas.
Entonces se te ocurre un buen día que sin alejar mucho al oso de la familia lo que puedes hacer es endosárselo a tu hermano. Ahora sí, a él ni le preguntes, se lo das directamente a su hija que no podrá decir que no al oso cuando le mire con esa cara...
Y en este caso, había que tunearlo, había que convertir al oso en una osa porque iba a ser para una niña y para que los niños aceptasen mejor que era la osa de su prima y que había que llevársela y DEJARLA EN SU CASA...



domingo, 12 de abril de 2015

Vestido para prematura de tejido de algodón y tela. Cotton Wool & Fabric Dress for Premature Babies





Cuando ya lo daba todo por perdido..., ¡por fin llegó este vestido a su destino! Le habría servido a la pequeñaja si no hubiese sido porque el servicio de correos de este país se demoró dos semanas más de la cuenta, y todos sabemos que los recién nacidos crecen y engordan a muy buen ritmo.
Como podéis ver en las fotografías es un vestido que combina tejido de algodón y tela. 
Es muy sencillo de hacer, aunque seas principiante en esto del punto…
Es para una niña prematura por lo que se termina muy rápido. Lleva 75 puntos, derecho-revés, con ojal cada dos filas. Para rematar la parte de arriba y que no se rizase le cosí cinta con forma de ondas. Los tirantes van enganchados con botones de Mickey y llevan cuatro puntos derecho-revés.
El largo de la tela es tres veces el largo de la parte tejida, y el ancho, un tercio más que el ancho de la parte tejida.
Si sabéis tejer y coser a mano, en dos películas lo tenéis terminado.
Lo mejor: el coste del vestido. Unos 5 € sólamente (se gasta poquísimo ovillo de algodón y el tamaño de la tela es minúsculo).
Y como esto de tejer está de moda, os recomiendo una serie de páginas con ejemplos muy bonitos, tutoriales, kits, etc.